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Cuando se diagnostica enfermedad celíaca a alguien que nunca ha presentado síntomas, ¿debe esa persona, de todas maneras, comer una dieta sin gluten?
Seguir estrictamente una dieta sin gluten es importante para todos los que padecen la enfermedad celíaca, aunque el trastorno no les provoque ningún síntoma.
Cuando uno es celíaca, la ingesta de gluten daña al intestino delgado y con el transcurso del tiempo, ese daño aumenta el riesgo de desarrollar  complicaciones relacionadas con la enfermedad .
El gluten es una proteína presente en el trigo, avena (por contaminación cruzada),  cebada y el centeno que en  personas con  celíacas, provoca una respuesta inmunitaria en el intestino delgado, la cual conduce a inflamación. Con el transcurso del tiempo, la inflamación daña las diminutas extensiones similares al cabello, conocidas como vellosidades, que recubren el intestino delgado. Las vellosidades absorben las vitaminas, los minerales y otros nutrientes de la comida que uno ingiere.

Al observarlas bajo el microscopio y en condiciones normales, las vellosidades parecen una alfombra afelpada; pero con el daño causado , la superficie interior del intestino delgado luce igual que un piso de baldosa. Cuando eso ocurre, el intestino delgado tiene dificultad para absorber algunos nutrientes fundamentales que el cuerpo necesita para permanecer sano y crecer.biopsia-celiaquia-celiaco-prueba1

Los síntomas y la presentación de la enfermedad celíaca pueden variar mucho de una a otra persona.

En algunos casos,  quizás no cause síntomas notorios de inmediato; pero una vez que se presentan los síntomas, pueden incluir distensión abdominal y pérdida de peso.
Además, los cambios intestinales producidos pueden desencadenar una gama de síntomas gastrointestinales, que van desde diarrea a estreñimiento.
Algunas personas con enfermedad celíaca no tienen ningún problema gastrointestinal, sino que los análisis revelan una anemia por deficiencia de hierro o una enfermedad prematura de los huesos.
Los síntomas menos comunes son, entre otros,  comezón,  sarpullido con ardor conocido como dermatitis herpetiforme, acidez estomacal, dolores de cabeza, cansancio y dolor en las articulaciones.
En varias ocasiones nos encontramos con personas celíacas que no presentan síntomas y quizás parezca un reto innecesario seguir una dieta sin gluten; no obstante, es fundamental que toda persona diagnosticada  elimine el gluten de su alimentación, porque de no hacerlo,  puede conducir a graves complicaciones. Por ejemplo, cuando el intestino delgado no puede absorber suficiente calcio y vitamina D, el resultado puede ser de ablandamiento de los huesos en los niños y de pérdida de la densidad ósea en los adultos.
Con el transcurso del tiempo y como consecuencia de que el cuerpo no obtenga los nutrientes que necesita, también pueden desarrollarse varios otros problemas que van desde erupciones cutáneas y dificultad para absorber la lactosa hasta infertilidad y daños nerviosos.
Las personas con enfermedad celíaca que no siguen una dieta sin gluten corren asimismo más riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer, incluido linfoma intestinal y cáncer del intestino delgado.Si bien al principio puede parecer desalentador ingerir una dieta sin gluten, no es imprescindible hacerlo solo.
Si desea ayuda para planificar una dieta sana sin gluten, consulte en la Asociación Celiaca de su país o con un especialista en dietética que sepa acerca de la enfermedad celíaca. Esa persona puede darle un resumen de los alimentos sin gluten, mostrarle cuáles alimentos debe evitar y ayudarle a aprender a reconocer los ingredientes que contienen gluten en las etiquetas nutricionales.
Además,  ofrecerles ideas acerca de menús sin gluten y recetas.Una vez que se elimina el gluten de la alimentación, la inflamación en el intestino delgado empieza a disminuir, aunque la recuperación total y la repoblación de la vellosidad pueden llevar varios meses. Por lo tanto, es fundamental seguir una dieta sin gluten para que el intestino pueda recuperarse.

Fuente: Informe21

Dra. Amy Oxentenko, Gastroenterología y Hepatología de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota.